Si hay distracciones en el dormitorio, es posible que hallar el descanso sea muy complicado. El Feng Shui es un movimiento que se especializa en armonizar la energía de los espacios para favorecer la salud de quienes los habitan. En ese aspecto, sus apreciaciones sirven para cualquier miembro de la comunidad.
A diferencia de lo que se puede especular que los libros o los dispositivos electrónicos, siempre presentes en los dormitorios, son motivos que desvían el foco de atención en un lugar en el que justamente no se debe estar alerta, el Feng Shui apunta a otros aspectos.
La ropa acumulada genera un caos que bloquea la energía. Esa pila de ropa para el Feng Shui frena el flujo natural y genera sensación de estancamiento.
También guardar cosas que están rotas o que ya no se usan afectan el bienestar emocional. Cada elemento en el dormitorio debe tener una función. El consejo oriental es liberarse de lo que ya no sirve para renovar la energía del lugar.
Aunque son positivas en otros espacios, las plantas grandes o demasiado activas en el dormitorio generan exceso de energía y restan tranquilidad. Los objetos almacenados bajo la cama bloquean el flujo positivo y pueden simbolizar cargas emocionales o preocupaciones que afectan el sueño.
Los colores también son determinantes para el Feng Shui: una decoración en la habitación con colores demasiado intensos como rojo brillante, negro o neón, estimulan demasiado la energía, dificultando la relajación y el descanso profundo.
Si bien algunos consideran al Feng Shui una pseudociencia, muchos de sus principios, como en este caso, pueden aplicarse al diseño que además de elegancia y un impacto visual pueden generar un bienestar al crear condiciones favorables en diferentes espacios.